La atribución del uso de la vivienda familiar. El Domicilio Familiar es aquel en el que reside el núcleo familiar antes de surgir la conflictividad familiar.
Si uno de los progenitores rehace su vida y su nueva pareja pasa a residir el que fue domicilio familiar, deja de considerarse la vivienda como domicilio familiar, ya sería otra cosa, y no se asigna su uso de forma especial a ninguno de los progenitores. Así lo establece ya la Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 20 de noviembre de 2018 y reitera la de 29 de octubre de 2019, y comienzan a admitir los Juzgados de Primera Instancia como en el caso que os adjuntamos y que hemos obtenido recientemente en sentencia de 2 de diciembre de 2019.
Por fin se corrige una situación tremendamente injusta para el progenitor que no usaba la vivienda y veía como un tercero ocupaba su vivienda sin retribuirle de ninguna manera cuando además tenía que abonar gastos de hipoteca, comunidad de propietarios, impuestos, seguros, etc. Un disparate jurídico que ya se está corrigiendo, no por la escasa actividad legislativa, sino por la actividad judicial. Esperemos que esta tendencia se mantenga.